La mujer es motor de la transición energética

Si no se incluye a la mujer como tomadora de decisiones, se deja de lado un enfoque de pensamiento distinto; además, de una manera diferente de abordar la crisis.

 

“Nos hemos dado cuenta de que para avanzar en la transición energética, una de las tareas más importantes que tiene la región es cerrar la brecha de género”. Con esta frase directa, Patricia Tatto deja muy en claro que es apasionada de la transición energética, la sustentabilidad, las energías renovables y el empoderamiento de la mujer.

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Como vicepresidente de ATA Renewables en América, dirije un equipo de expertos en energías renovables, brindando asesoría técnica, gestión de la construcción, ingeniería y certificación para instituciones financieras, fondos de inversión, servicios públicos gubernamentales, IPP, proveedores y EPC, sobre la implementación exitosa de energías renovables a gran escala. Como presidenta y fundadora de Mujeres en Energías Renovables México AC, (MERM) impulsa el empoderamiento de la mujer en el ámbito de las energías renovables en LATAM y, además, es parte de la delegación mexicana en el grupo de compromiso oficial del G20 de W20 que forma una red transnacional de organizaciones de mujeres, asociaciones de mujeres empresarias y think tanks.

 

“Las mujeres estamos casi siempre fuera de nuestra zona de confort, y por eso hemos desarrollado una fuerte capacidad adaptativa, de resiliencia y flexibilidad ante cambios imprevistos que generan situaciones inciertas y nos descolocan, como los que nos está tocando vivir en este momento en el sector, tanto a nivel local como en el resto del mundo. Las mujeres respondemos mejor y más rápido a las crisis incorporando sabiduría y diversidad cuando se trata de interpretar las cosas que nos pasan”, afirma.

 

Comenta que las mujeres se ven afectadas de manera desproporcionada por el cambio climático y tienen conocimientos valiosos y experiencias prácticas para contribuir a la resiliencia de la sociedad. Por otro lado, explica que los hombres y mujeres tienen accesos, necesidades y usos distintos de la energía. “No reconocer estas diferencias e integrarlas implica dejar fuera a la mitad de la población mundial y despreciar una parte no desdeñable de la tarta energética: la correspondiente a la participación de la mujer como proveedora y consumidora de energía”, expresa.

 

¿Qué impide que más mujeres incursionen en el sector?

Considero que actualmente se requiere de nuevas opciones de contratación que se ajusten a las nuevas condiciones, no solo al esquema de negocios que beneficiaba a los hombres, sino a cómo hacen negocios las mujeres e incentivarlas para que no dejen de hacerlo.

Es importante de igual manera revisar los ejes laboral, de emprendimiento y financiero, como lograr que una mujer se atreva a sacar un crédito para fundar una empresa, explicarle los riesgos de una manera u otra, porque la economía de las mujeres solía ser informal. Para integrarlas a la formalidad, se deben dan herramientas educativas, laborales, financieras, y de digitalización.

 

¿Qué acciones se requieren para lograr que la inclusión femenina en el sector energético?

Hay que evaluar cómo la inclusión de género impulsa los resultados en todos los niveles de nuestras organizaciones. Así como acelerar el cambio cultural promoviendo una comunicación a favor de D&I en el ambiente laboral, fomentar la participacion de mujeres en posiciones directivas y en la toma de decisiones en el negocio. También es de suma importancia provomer la participacion de mujeres en las carreras y trabajos STEM a través de incentivos y alianzas con las universidades.

 

Lo más sano que ha hecho México por ejemplo,  es abrir el mercado a una competencia. La posibilidad de converger con otras empresas mexicanas y extranjeras permite aportaciones culturales en ida y vuelta; ese es el primer ejemplo de cómo democratizar el mercado.

En países europeos, por mencionar un ejemplo, se han creado diversas asociaciones para vencer este desafío. No obstante, en América Latina esta necesidad estaba desatendida.

 

Personalmente, ¿cómo ha sido su camino profesional en este sector, tradicionalmente masculino? ¿Qué barreras ha tenido que vencer y cómo lo ha hecho?

Me he topado con diversas barreras, la que más llama la atención es las que nosotras mismas nos ponemos,  El “techo de cristal” que muchas veces es impuesto por nosotras mismas, son prejuicios hacia las mujeres que nos impiden avanzar a posiciones de alto nivel, entonces nos quedamos estancadas en los niveles medios de la dirección. 

 

Como barreras externas también existen los estereotipos de género,  creemos que determinadas características son propias de las mujeres y hombres. 

 

Otro tipo de problemáticas pueden ser asociadas a la cultura organizacional cuando se bloquea la promoción laboral de las mujeres, la política de recursos humanos en la selección de personal y de desarrollo de carrera de los miembros de la organización. 

 

Incluso, influye la falta de políticas organizacionales que se enfoquen en mayor respeto a la vida privada y a la conciliación entre el trabajo y la familia, como lo son el derecho a amamantar en el lugar de trabajo o las estancias infantiles, el fomento al maternity o el paternity leave, entre otros.

 

 

En su experiencia, ¿Cuáles son los grandes desafíos del sector energético en la región?

El principal desafío a nivel mundial es, sin duda, la brecha salarial. La igualdad de género sigue siendo una prioridad para las empresas europeas, sin embargo, aún nos queda mucho por hacer para alcanzar la paridad real. El Foro Económico Mundial calcula 151 años para cerrar la brecha de participación y oportunidades económicas, algo que es absolutamente inaceptable, y el 23 % de participación femenina en el sector en Chile, es una cifra baja que hay que tratar de incrementar por todos los medios.

 

Para ello todas las empresas de energía y otras áreas están haciendo una nueva ola de este análisis. Esto había pasado en otros países, pero no en LATAM. Hay ejemplos que seguir, porque la gente está invirtiendo en programas de liderazgo para sus propios empleados, un análisis interno de cambios de paradigma en los mismos criterios de contratación. Estamos interiorizando procesos para mejorarlos, la tendencia ahora es ser una empresa con propósito y crear impacto en lo económico, social y ambiental.

 

Ese es el gran doble reto al que nos enfrentamos es impulsar en paralelo diversidad y descarbonización. El primer ingrediente alimenta y refuerza el segundo y, juntos, permitirán desarrollar las soluciones innovadoras e inclusivas que necesitamos para abordar la transición hacia sistemas energéticos más limpios y tecnológicamente más avanzados.

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En ATA usted dirige un equipo de expertos en energía renovable, ¿cómo ejerce ese liderazgo? ¿Qué tipo de líder es usted?

He impulsado mi liderazgo desarrollando y promoviendo la industria de las energías renovables en los mercados energéticos internacionales, como asesor técnico y guía de negocios en la creación de oportunidades y estrategias en la industria para nuevos mercados.

 

Mostramos liderazgo para permear en las generaciones y en el mismo sector, para que se nos fuera reconociendo en eventos, en asociaciones, en los consejos de empresas y hemos sido muy bien aceptadas. De igual forma, impulsamos iniciativas sociales, educativas y de inclusión para lograr metas y empoderar a la mujer y a los sectores poblacionales vulnerables o con acceso limitado a recursos energéticos. Nos involucramos en proyectos académicos para acercar material didáctico a las nuevas generaciones y para hacer visibles a las mujeres que están desarrollando su potencial a la par del de las renovables en el país. Tenemos chicas en proceso de crecimiento de sus carreras que reciben mentoría para ello, y ofrecemos talleres de capacitación. La labor social también es muy importante y con ello hemos logrado implantar programas internos en diversas compañías de las que las socias de MERM forman parte. la diversidad multiplica a las soluciones, porque permite tener distintos estilos de liderazgo.

 

 

¿Qué consejos le daría a una mujer con talento que aspira a ocupar puestos de dirección como el que usted ocupa?

Primordialmente vencer los desafíos para hacer negocios de forma diferente, hay que voltear a ver cómo las mujeres talentosas están creciendo en un ambiente de sororidad y compañerismo, con todo el apoyo para potenciar el valor femenino y sus aportaciones al sector.

 

Es muy importante abrazar el  concepto comunidad para crecer, como nuestra red de MERL, Mujeres en energía renovable, nos encuentran en www.merlatam.net, de igual forma estar conscientes de  la importancia de capacitarnos para estar actualizadas con cursos de mentoring regional como WALK THE TALK.

 

¿Cuáles considera que son esas características del liderazgo femenino que lo hace tener impacto en la sociedad?

Las mujeres líderes de hoy buscan fomentar el crecimiento personal y tienen un poder transformador, orientados hacia las personas, la cercanía y la expresividad. Hay que tener claro que la cooperación, la resiliencia, la conducción horizontal y el predominio de lo emocional a nivel individual, lo cual suele estar en una vereda distinta de lo que nos encontramos en liderazgo masculino que, normalmente, está más relacionado con habilidades como la estrategia y la competitividad.