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martes 5 julio 2022 08:30 am
Santo Domingo
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Raúl Burgos: ''El cambio de valores es lo que hace la diferencia en una sociedad''.

Una serie de factores confabularon positivamente para que el proyecto Transformación de la Fundación de Liderazgo John C. Maxwell llegara a República Dominicana, con el nombre de Dominicana se Transforma. “No estábamos ni en la agenda ni en el presupuesto ni en el mapa de la Fundación, dice Raúl Burgos, director de Dominicana se Transforma, un dominicano que, a pesar de tener 30 años viviendo en los Estados Unidos, reconoce que República Dominicana nunca ha salido de su corazón. Burgos, además, conoce a John Maxwell desde el año 1995 y lleva 15 años trabajando en esta organización como entrenador internacional.

La iniciativa Transformación se ha implementado durante 10 años y surge como consecuencia del proyecto 1 millón de líderes, con el que la Fundación de Liderazgo John C. Maxwell entrenó a 6 millones de personas alrededor del mundo, entre los años 2006 y 2011.  Pero, al evaluar los resultados, se dieron cuenta de que no lograron el impacto esperado en las sociedades, el factor que faltó fue la multiplicación. De allí nace Transformación, cuyo objetivo es trascender y dejar un significado más allá de la formación en liderazgo.

Para alcanzar este propósito de transformación, se determinó que se debían tocar, de arriba hacia abajo, las esferas de influencia de una sociedad: gobierno, educación, fe, deportes, artes, medios, salud y negocios. Una vez establecida la metodología de cómo influir en estas 8 esferas a través de los valores, comenzó la búsqueda de dónde implementarla; el primer país fue Guatemala, en 2013; luego Paraguay, en 2015; y Costa Rica fue el tercero.

Para que el proyecto Transformación llegue a un país, deben darse 3 condiciones, afirma Burgos: “Primero, que el país esté listo y abierto a recibir la formación; segundo, que personas de influencia estén dispuestas a participar; y tercero, que exista una fundación que sirva de columna vertebral para llevar a cabo la iniciativa”.  Cuenta el director de Dominicana se Transforma que al día de hoy, la Fundación de Liderazgo John C. Maxwell tiene la invitación de 27 países para llevar el proyecto Transformación.  

La llegada a República Dominicana fue una conveniente consecuencia de la pandemia, pues el foco estaba puesto en Nueva Guinea y Ruanda, países que aún hoy permanecen muy afectados por el Covid-19. Así que a finales del 2020, ante el panorama de pasar otro año sin implementar el proyecto Transformación, La Fundación de Liderazgo John C. Maxwell buscó alternativas y la República Dominicana cumplía con las 2 de las condiciones de elegibilidad. La condición que faltaba era contar con una fundación que se encargara de implementar la iniciativa. La solución llegó también de manera fortuita, y en solo dos meses, Dominicana se Transforma vio la luz, con Raúl Burgos a la cabeza.

“El prelanzamiento que nosotros acabamos de hacer ha sido en palabras de John Maxwell el más exitoso de toda la historia”, afirma Burgos con orgullo. “Yo creo que ese éxito se debe a 3 factores: primero que el país está en un momento de apertura; segundo, haber podido armar el equipo, un dream team con los mejores; y tercero, la Fundación John Maxwell ante la coyuntura puso todos sus ojos y sus recursos en nosotros. Entonces, de no estar en el mapa, ni el presupuesto ni en la agenda ni en el pensamiento de nadie, vinimos a ser el foco de las 7 empresas de Maxwell”.

Esta iniciativa va dirigida a cualquier persona que tenga interés y voluntad de ser agente de cambio y de aportar a la sociedad. Los valores que se trabajarán en las mesas de transformación serán determinados luego de una serie de entrevistas a diferentes actores de influencia de la sociedad. 

Para el proceso en las mesas de transformación vendrán al país facilitadores altamente capacitados de todo el mundo, que desafiarán a los participantes a llegar a un consenso sobre el valor en discusión. En paralelo, un gabinete, integrado por representantes de todas las esferas, desarrollará otra parte del proceso llamado “collective impact”, donde escogerán un tema a trabajar en el país y determinarán las acciones a llevar a cabo. Posteriormente, se presentarán estas conclusiones a las mesas de transformación, comprometiendo a todos los miembros a implementar esas acciones, logrando así el efecto multiplicador y trascendente que es el propósito intrínseco de esta metodología. El tema y las acciones escogidas deben ser medibles en el tiempo, “lo que no se puede medir, la fundación no lo hace. Solo vamos a poner energía en lo que se puede medir”, complementa Raúl Burgos.

“Ahora yo siento que todo el país es nuestro aliado. Logramos el espaldarazo decisivo del Presidente Abinader. También contamos con el apoyo de los empresarios, hemos estado en contacto con el Grupo Corripio, con el Banco Popular y con el Grupo Puntacana. Ahora mismo, todos están apostando a que este es el momento de República Dominicana”,  dice el director de Dominicana se Transforma.

Raúl Burgos, entusiasta empedernido del proyecto, considera que el principal desafío para lograr la transformación en valores en el país está en la continuidad y el seguimiento luego de la formación: “Los dominicanos somos excelentes para el evento y no tan buenos para el proceso, y esto es un proceso. La formación en las mesas dura 16 semanas y necesitamos que la gente se comprometa durante ese tiempo. Entonces, entiendo que el reto aquí va a ser que la gente cumpla con el compromiso”, concluye Burgos.